Fotografía de Diane Arbus
«A ti, la
dama, la audaz melancolía, que con grito solitario hiendes mis carnes
ofreciéndolas al tedio. Tú, que atormentas mis noches cuando no sé qué camino
de mi vida tomar; te he pagado cien veces mi deuda. De las brasas del ensueño
solo me quedan las cenizas de una sombra de la mentira que tú misma me habías
obligado a oír. Y la blanca plenitud no era como el viejo interludio y sí una
morena de finos tobillos que me clavó la pena de un pecho punzante en el que
creí, y que no me dejó más que el remordimiento de haber visto nacer la luz
sobre mi soledad».
[Fragmento
del guion de Léolo, película (de
culto) escrita y dirigida por Jean-Claude Lauzon en 1992]
¿Es (sigue
siendo) este pasaje muy hermoso o lo que sucede es que me estoy
haciendo viejo?
