lunes, 30 de noviembre de 2009
A la extranjera
domingo, 29 de noviembre de 2009
Stradivarius Rex, 2ª edición
viernes, 27 de noviembre de 2009
Planas y los límites del lenguaje
miércoles, 25 de noviembre de 2009
El artista como artesano exaltado
domingo, 22 de noviembre de 2009
La pulsión del no

no
nada
nadanada
nadanada
nada
nadanada
nadanadanada
nadanadanada
nonononono
nonononono
nonononono
nadanadanada
nadanadanada
nadanadanada
nadanadanada
nadanadanada
nadanadanada
nadanadanada
nadanadanada
nadanadanada
nadanadanada
nadanadanada
nadanadanada
nadanadanada
nadanadanada
nadanadanada
nadanadanada
nadanadanada
nadanadanada
nadanadanada
I would prefer not to
nadanadanadanadanadanada
nadanadanadanadanadanada
nadanadanadanadanadanadanadanada
nadanadanadanadanadanadanadanada
. [hombre de complexión mediana]
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Vuela y cumple 13
domingo, 15 de noviembre de 2009
Beckett
miércoles, 11 de noviembre de 2009
La voz abisal de Antonio Porchia
domingo, 8 de noviembre de 2009
Camarasa in the right place

Azul
jueves, 5 de noviembre de 2009
Bataille traducido
lunes, 2 de noviembre de 2009
Riechmann y su pepito grillo

Tarde, como en todo, un breve comentario sobre el poemario que Jorge Riechmann publicó hace un año (Rengo Wrongo, Barcelona, DVD, 2008):
El estado de cosas realmente existente dos décadas después del desempate de 1989 desconcierta mucho a Rengo Wrongo, pepito grillo parido por Riechmann para ajustar cuentas con las sinrazones del orden económico carente de condón moral y ecológicamente descerebrado que (a su juicio) rige nuestros destinos individuales y colectivos sin que los apologistas conscientes o inconscientes de este presente imperfecto se despeinen ante los cotidianos desmentidos que la experiencia inflige al happy end real-racional machaconamente celebrado por la superestructura legitimadora, con perdón de la expresión.
Poeta que ha frecuentado con brillantez otros territorios de la lírica en tiempos muy malos para la lírica, Riechmann retomó en este título –galardonado con el XIV premio Ciudad de Mérida– la entonación ético-política que ha animado buena parte de su producción, explicitada en términos teóricos, por si no quedara claro de qué va el asunto, en la nota al pie de la página 72. A través de un diálogo inacabado y trunco con sus bestias negras, Rengo Wrongo se desdobla en las distintas conciencias heridas o estupefactas que piden explicaciones al presente filosófico, cultural, económico, ambiental y geopolítico, alternando pasajes de acento enfático, sesudo y profesoral, chispazos de indignada ironía ante el absurdo de lo que está en vigor y tramos de indudable belleza. Entre esquirlas de esperanza y apelaciones al sentido, el poeta y su alter ego vierten también graves invocaciones: “No permitir que ese caudal milenario/ de esfuerzos y esperanzas/ acabe perdiéndose en arenales estériles/ o en cenagales podridos de la historia”. Vale, todo bien, pero ¿es esto un aggiormanento a la era globo del Manifiesto subnormal de Vázquez Montalbán? Clément.







