viernes, 22 de mayo de 2015

Quería hablar de una coma incorrecta (reiteradamente utilizada por los escribas), pero... otra vez será

Shane MacGowan



Buen poema, Shane. Soberbia interpretación. Esto merece ser «elevado» al blog. Ah, «all the love that I (that we) gave».   


Christmas lullaby

It seems like a freeze out
It seems like a freeze 
Stumbling I fell down 
And prayed on my knees 
The ice wagon's coming 
To pick up the stiffs 
Had a chat with an old one 
He was gone in a jiff 
And Santa and his reindeer 
Jumped over the moon 
So hush little child 
Santa's coming here soon 

Tura lura luray 
Tura lura lie 
Tura lura luray 
It's a Christmas lullaby 

(Again) 

I hope you grow up angry 
Just like your dear old dad 
I hope you grow up brave and strong 
Not like me - all weak and sad 
You said «Daddy, daddy, 
You're stinking of booze» 
I kissed him and said: «Kid, 
I was born to lose. 
But you have a future 
And a big one to say 
And I hope you'll remember 
All the love that I gave» 

Tura lura luray 
Tura lura lie 
Tura lura luray 
It's a Christmas lullaby 
(Again)

Here's to all the little kids 
Who haven't got no clothes 
Here's to all the little kids 
Who haven't got no homes 
It's Christmas time in Palestine 
It's Christmas in Beirut 
They're scrapping 'round for rice 
Not for tutti fruits 
And the Christmas lights, they blew up 
Now the 'lecky's all gone dead 
I look like a coal miner 
And I've a pain inside my head 

Tura lura luray 
Tura lura lie 
Tura lura luray 
It's a Christmas lullaby  
(Again)

*

jueves, 7 de mayo de 2015

Calma, calma




Aunque no puede hablar, me dice a su manera (y varias veces al día) que me va a denunciar por abandono. Así es este blog. No tengo más remedio que inventarme una pequeña historia para apaciguarlo y neutralizar sus amenazas de litigio, de modo que ahí va: una filóloga elogia desmedidamente un poemario y termina su correo electrónico dirigido al autor con una frase tan bella como dolorosa: «Me permito decirte que para mí eres un cerebro privilegiado (lo siento por ti, tendrás que vivir con ello)». Envanecido y a la vez avergonzado, el poeta no sabe qué responder y recurre penosamente (echando mano, además, de una silepsis intencionada) a ese clisé de acuerdo con el cual la mente es un buen siervo, pero un terrible maestro. Es bien consciente de que hoza como un cochinillo en un lugar común («soy un imbécil, soy un imbécil…», piensa), pero cuando ese peculiar zumbido (probablemente creado en el valle del silicio por un fanático de los misiles tomahawk) anuncia la salida irremediable de su mail de respuesta no puede evitar la rememoración del bien conocido proverbio chino: «cuando la flecha está en el arco, tiene que partir». ¿Es un proverbio chino? Ahora no lo recuerdo, la verdad.      

*
No está mal esta versión de Meghan Trainor. ¿Placer culpable otra vez?