© Marcelo del Pozo (2013)
jueves, 28 de marzo de 2013
miércoles, 27 de marzo de 2013
Habla, memoria
“ (…) Hablan ustedes de Europa, pero la diferencia estriba en que la
conciben como una propiedad, en tanto que nosotros nos sentimos dependientes de
ella. No empezaron a hablar así de Europa hasta el día en que perdieron África.
Esa clase de amor no es la buena. Esta tierra en la que tantos siglos han
dejado sus ejemplos no es para ustedes sino un retiro forzado, mientras que ha
supuesto siempre para nosotros nuestra mejor esperanza. Tan súbita pasión es
producto del despecho y de la necesidad. Es un sentimiento que no honra a nadie
y entenderá entonces por qué no ha querido compartirlo ningún europeo digno de
tal nombre.
Cuando dicen ustedes Europa, piensan: «Tierra de soldados, granero de
trigo, industrias domesticadas, inteligencia dirigida». ¿Voy demasiado lejos?
Pero sí sé que cuando dicen Europa, aun en sus mejores momentos, cuando se
dejan llevar por sus propias mentiras, no pueden por menos de pensar en una
cohorte de dóciles naciones dirigidas por una Alemania de señores, hacia un
futuro fabuloso y ensangrentado. Me gustaría que captase usted bien esa
diferencia. Europa es para ustedes ese espacio rodeado de mares y montañas,
perforado de minas, cubierto de mieses, donde Alemania juega una partida en la
que lo que está en juego es su destino. En cambio, para nosotros es esa tierra
del espíritu en la que desde hace veinte siglos prosigue la más asombrosa
aventura del espíritu humano. Es ese privilegiado palenque donde la lucha del
hombre de Occidente contra el mundo, contra los dioses, contra sí mismo,
alcanza hoy su momento más desquiciado. Ya ve usted que no existe un rasero
común.
(…)
Haga memoria: me dijo usted un día en que se burlaba de mis indignaciones:
«Don Quijote nada puede si Fausto quiere vencerle». Le dije entonces que ni
Fausto ni Don Quijote estaban hechos para vencerse el uno al otro, y que el
arte no se había inventado para traer el mal al mundo. Por aquel entonces, le
gustaban a usted las imágenes un poco recargadas y continuó con su
argumentación. A su entender, había que elegir entre Hamlet y Sigfrido. En aquella época, yo no quería elegir y sobre
todo me parecía que Occidente no podía situarse sino en ese equilibrio entre la
fuerza y el conocimiento. Pero a usted le traía sin cuidado el conocimiento,
sólo hablaba de poder. Hoy me entiendo mejor y sé que ni el propio Fausto les
servirá de nada. Porque, en efecto, hemos admitido la idea de que, en
determinados casos resulta necesaria la elección. Pero nuestra elección no tendría
más importancia que la suya si no la hubiéramos hecho con la conciencia de que
era inhumana y de que las grandezas espirituales no podían separarse. Nosotros
sabremos reunirlas después, cosa que ustedes nunca han sabido. Como ve, la idea
es siempre la misma, hemos remontado grandes peligros. Pero la hemos pagado lo
bastante cara como para poder aferramos a ella. Ello me impulsa a afirmar que
su Europa no es la buena. No tiene nada capaz de reunir o de enaltecer. La
nuestra es una aventura común, en la que seguiremos trabajando, a pesar de
ustedes, por la vía de la inteligencia (…)”
[Albert Camus, Lettres á un ami allemand,
Paris, Gallimard, 1945 (1948), troisième lettre]
viernes, 22 de marzo de 2013
Páginas que salvan libros
Me reí mucho viendo el vídeo de la
presentación de la segunda edición argentina de Las teorías salvajes, celebrada
en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires. Me reí mucho y me invadió un
contradictorio sentimiento de piedad al ver que uno de los presentadores
culminaba su pedante, inteligente, insultante, babeante y a ratos brillante
intervención armando el gesto de aplaudirse a sí mismo cuando el público empezó a aplaudir, ademán que frenó en seco no bien reparó en que
estaba… aplaudiéndose a sí mismo.
Estoy persuadido de que, en España, muchos de los comentaristas de Las teorías salvajes –un libro, es preciso recordarlo, que hace dos o tres años fue objeto de una recepción histérica, hiperbólica y absolutamente desproporcionada en nuestro medio– no entendieron la novela. Mejor dicho: con pocas y honrosas excepciones, la mayoría de los desmelenados palmeros de Pola Oloixarac dieron por descontado que la (discutible) tesis política de la novela –cosa distinta es el background filosófico– puede ser extrapolada sin violencia a cualquier contexto. He releído estos días algunas partes del libro y he recordado el ataque de risa que me provocó la lectura de la (demoledora) escena de la presentación de la película de la pequeña Kamtchowsky. Ahí va:
Estoy persuadido de que, en España, muchos de los comentaristas de Las teorías salvajes –un libro, es preciso recordarlo, que hace dos o tres años fue objeto de una recepción histérica, hiperbólica y absolutamente desproporcionada en nuestro medio– no entendieron la novela. Mejor dicho: con pocas y honrosas excepciones, la mayoría de los desmelenados palmeros de Pola Oloixarac dieron por descontado que la (discutible) tesis política de la novela –cosa distinta es el background filosófico– puede ser extrapolada sin violencia a cualquier contexto. He releído estos días algunas partes del libro y he recordado el ataque de risa que me provocó la lectura de la (demoledora) escena de la presentación de la película de la pequeña Kamtchowsky. Ahí va:
“El módico parnaso ofrecía una tarima,
una mesa de fórmica y un micrófono. Acababan de llegar dos panelistas: un gordo
de pelo largo y canoso a lo Susan Sontag y una mujer de rasgos afilados, pelo
corto color caoba, anteojos puntiagudos, que fue presentada como miembro de
AOL, la Asociación de Orientación Lacaniana. El pelilargo acostaba y enderezaba
un paquete arrugado de Particulares; se mencionó su status de funcionario
cultural y él entrecerró los ojos en signo de prestigio y seriedad. Pabst
juraba haber leído al gordo pelilargo declarar: “Por aquel entonces yo era muy
sartreano, y bueno, aquello no era ninguna conga”, pero no se acordaba
exactamente dónde.
El murmullo se disipó rápidamente.
Gentiles, las moscas se retiraron al hall donde aguardaban las bebidas y
canapés. Empezó la mujer:
–Cuando se llena un intersticio, se
entresaca un cistirse.
La frase emprendió su habitual viaje
vestibular, rozó los tímpanos y anidó en el cerumen de la audiencia.
–El film de K –volvió a empezar la
mujer, apoyando los codos sobre la mesa de fórmica y confirmando la presencia
de un machete bajo las uñas. Su cuello de ave lacanomonacal se curvó al
impostar–: Diremos K-“K”, que también es un Proceso, el nombre-protagonista de
otro encierro. Qué pasa con ese desvelarse, con esa mostración cuya etimología
pone en juego al monstruo: monstruo viene
de mostrar. La monstrua que menstrúa,
y allí también, la pregunta por el deseo femenino en la posmodernidad de su
saber-se sí misma, ante-sí, de-sous y
de soi: su “soy”. Cómo pensar, y cómo
dejar de pensar, en una escritura que comienza existiendo en la intersección de
la oralidad-genitalidad: en el orar de
la hija, en el genito del padre. Un
progenitor oral, y allí la paradoja, tapa la totalidad de la boca. El límite,
en efecto, que se disuelve en su boca. En la boca: el padre acaba y, al mismo
tiempo, no acaba. –La mujer se detuvo para tomar agua. El pájaro horrendo había
detectado a Kamtchowsky–. ¿Cómo atar esa sexualidad, cómo pegársela a la boca,
al órgano del habla y del decir? Tu texto, tu documental resiente asimismo el
juego en la cuestión del asistirse a sí mismo; asistir-se: forma de la cistitis que es un A, un comienzo, la letra
que abre la boca. La cistitis niega la genitalidad: la forcluye en ese lugar
perimido del goce no dado: sustituye el lugar del dolor por agacharse y que
duela. Es la imposibilidad del dar siquiera un uso de escape a ese órgano
atrapado en el deseo marcado por la Uretra del Otro. Y al mismo tiempo, es una
cura, en sentido de cura: sorge, de
lo que se te ordena en tu propio nombre: tu padre te ha dado un nombre, y con
la misma boca te hace conocer la verdad en
(cabe, bajo, contra, de) la prohibición misma del padre. Ahora levanto la
vista y voy de mi texto a la audiencia: la ley del Padre entra y sale del decir
de la Hija (la h, la exhalación, el
vacío del habla castellana), ella se ahueca, y simbólicamente lo vuelve a
encerrar dentro de sí en esa afirmación-negación de la genitalidad, en ese
tapar-toda-la-boca en la Hija del Padre”
[Las
teorías salvajes, pp. 262-263]
martes, 19 de marzo de 2013
De estética
Ana Mendieta
[vídeo censurado y eliminado]
Nota: el vídeo de Ana Mendieta incomprensiblemente censurado por mis queridos amigos de Youtube –y eliminado por mí para ahorrarles el bochorno a los censores– es una performance en la que la artista de origen cubano afincada en Nueva York aparece desnuda –vaya, qué escándalo, una mujer desnuda–. Me interesaba mostrar el proceso de creación de esta acción, no indagar en su significado. Un asistente corta con un hacha la cabeza de dos gallinas bastante corpulentas y entrega ambas aves –cuyas patas han sido convenientemente atadas– a Mendieta, que las sujeta precisamente de las patas durante la agonía de los dos animales. Las gallinas se agitan violentamente –es sabido que una gallina sigue corriendo cuando se le ha cortado la cabeza: lo vi de pequeño en San Juan (Mallorca)–, y de sus cuellos manan chorros de sangre que cubren el cuerpo de Mendieta y la pared blanca ante la que está situada la artista.
Vanesa Montoya
martes, 12 de marzo de 2013
Un libro para un lector
Si algún visitante de este blog está interesado en el tema y desea recibir
un ejemplar de este libro –sólo tengo uno para regalar–, únicamente tiene que escribir un correo electrónico
a la cuenta que aparece en el perfil indicando su dirección postal. Cadou corre
con los gastos de envío, claro.
Aquí el índice:
Discriminación
racial y étnica, J. García Añón y M. Ruiz Sanz (eds.), Tirant lo blanch-PUV,
València, 2013, 519 pp.
Introducción
PARTE I. La protección frente a la discriminación
racial y étnica en Europa
“La normativa europea contra la discriminación y el racismo y su
desarrollo y aplicación en los estados miembros” (Francina Esteve Garcia, Universitat de Girona)
“Recopilación y documentación de asuntos
tramitados ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en casos relacionados
con las discriminación por motivos raciales, étnicos o por razón de nacionalidad”
(Lucía
Casado Casado, Universitat Rovira i Virgili de Tarragona)
“Propuestas de desarrollo de la legislación
antidiscriminatoria racial en España a partir del análisis de las observaciones
de organismos internacionales”. (Àngels Galiana Saura, Universitat Rovira i Virgili de
Tarragona)
PARTE II. La protección penal frente a la
discriminación racial y étnica.
“Presupuestos político-criminales del nacimiento de la legislación penal
contra el racismo y la xenofobia en Europa” (Emiliano Borja Jiménez, Universitat
de València)
“El concepto de discriminación en la legislación penal
antidiscriminatoria” (Javier Guardiola García, Universitat de València)
“Protección penal frente a la discriminación racial y étnica: la
discriminación de los extranjeros” (Pastora García Álvarez, Universidad Pablo de Olavide de
Sevilla)
PARTE III . Discriminación, proceso y
aplicación del Derecho.
“Actuaciones discriminatorias y el sistema
judicial español” (Salvador
Camarena Grau, Magistrado)
“La acusación popular en el proceso penal español: el problema de su
ejercicio por las Administraciones públicas” (Ricardo Juan Sánchez, Universitat de València)
“Contradicciones argumentales sobre
la discriminación étnica y racial: el caso de la pensión de viudedad ante la
boda gitana” (Mario Ruiz Sanz, Universitat Rovira i Virgili de
Tarragona)
“Discriminación, exclusión social y conflicto
en sociedades multiculturales: La identificación por perfil étnico” (José
García Añón, Universitat de València)
PARTE IV . Evaluación sobre la eficacia de las
normas que protegen frente a la discriminación racial y étnica. Especial
referencia a Cataluña y la Comunidad Valenciana
“La protección penal frente a la
discriminación racial, étnica y por razón de nacionalidad: análisis y balance
de una investigación empírica” (Pablo Miravet Bergón, Universitat de València)
“Asuntos tramitados ante los tribunales del orden penal en casos
relacionados con la discriminación por motivos raciales o étnicos” (Pablo Miravet Bergón,
Universitat de València y Pablo Ceriani Cernadas, Universitat de València;
CELS-Argentina)
“ACODI:
acción contra la discriminación” (Viviana Waisman)
“La jurisprudencia sobre discriminación racial en la Comunidad Valenciana
a la luz de los estándares internacionales de derechos humanos: un comienzo
poco alentador” (Pablo Ceriani Cernadas, Universitat de València; CELS-Argentina)
“Las denuncias de las organizaciones de la
sociedad civil sobre hechos de discriminación racial y étnica en al Comunidad
Valenciana. Algunos comentarios a partir de los resultados de una investigación
realizada por el IUDHUV” (Pablo Ceriani Cernadas; Universitat de
València; CELS-Argentina)
“Propuestas
de desarrollo de la legislación antidiscriminatoria y de criterios de
interpretación normativa a partir de las experiencias” (Sara Verdú Vila, CEAR)
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