Un cabreo indecible se ha adueñado de mí esta mañana,
una borra de asco y de desquiciada desesperanza me ha sentado frente al teclado
para proclamar inútilmente que:
[texto retirado]
*
Maravillosa e inmortal
Janis.
Presuntos inventores del spoken word, escuchad esto:
