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miércoles, 2 de julio de 2014

No lo hagas

No mires a los ojos de la gente: no siempre mienten, pero...


No nazcas: es un imposible ontológico, pero se habría ahorrado mucho sufrimiento.

No te mueras: es un imposible ontológico, pero no te mueras. 


No vuelvas a escribir una palabra: el mundo te lo agradecerá.


No pienses en el futuro: da miedo. 


No pienses en el pasado: la nostalgia es una pasión inútil, dañina. 


No pongas cara de ser un ser interesante: no lo eres


No vuelvas a decir una palabra: 
¿qué puede esperarse de una ministra de empleo que jamás ha trabajado?


No pienses mal: solo es una escoba. 


No dejes de cumplir el plan quinquenal: no te perdonaríamos una defección. 


*

Se dice que esta canción está dedicada a una droga. 
Bueno, elijamos o inventemos una exégesis menos aparatosa y/o tremebunda 
y volvamos a la primera foto de esta serie... tan irregular y arbitraria. 

Guitarra y voz: David Valls



miércoles, 1 de febrero de 2012

A. P. Harding, bonjour tristesse

Alasdair P. Harding en un día bueno


Creo no conocer a un poeta más triste y cuitado que Alasdair P. Harding. Un penas. Hablamos con frecuencia por teléfono y acostumbra a despedirse con esta fórmula críptica: "Como diría Belano: si tuviera fuerzas, me pondría a llorar". Ahí va una de sus composiciones. 

Química


Hoy nace cadáver en tus pestañas verdes,

el alba es ya crepúsculo,
toda la tierra cieno;
necesitas suerte para habitar
tu día, tu hoy es sólo tuyo.
Qué puede hacer la química,
a fin de cuentas una intrusa
en un fardo de células fanáticas,
preguntas en la calle magullada;
qué puede hacer el fantasma en la máquina
con el día de uno. Tal vez
despojarlo a uno un poco de uno mismo,
alienarlo fugazmente del bulto
que deambula
por las avenidas con un mapa fallido
del mundo entre las manos húmedas. 

[A. P. H., LBdP, nº 75, 2009, p. 47]

*