Un cabreo indecible se ha adueñado de mí esta mañana,
una borra de asco y de desquiciada desesperanza me ha sentado frente al teclado
para proclamar inútilmente que:
[texto retirado]
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Maravillosa e inmortal
Janis.
Presuntos inventores del spoken word, escuchad esto:
Claro como el agua, y la sacrosanta estupidez que nos gobierna y que mansamente votamos como corderos que al degüello van sólo se puede expiar por la tremenda. O eso, o soportar el goteo diario de dramas vitales delante de nuestras narices.
ResponderEliminarEl dinero esta en Suiza, esto Clément, es un pastel indecente en el que para preservar la guinda ha de corromperse todo lo demás.
Salud
Pero Clém, por dios santo, ¿es que ahora vas de indignao por la vida or what (the fuck)? Déjate de sutilezas y de proclamaciones zolescas, que todo es mucho más sencillo:
ResponderEliminar¡¡hijos de putaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!
Un abrazo.
Y qué decir, Manuel, de esos patriotas que andan abriendo cuentas en Alemania, Suiza y Holanda y que no dejan de repetir la milonga de que "hemos vivido por encima de nuestras posibilidades". ¿Qué hacer con esta gente? ¿Qué hacer?
ResponderEliminarsaludos.
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S., pedazo de cabrón, yo nací ya mosqueado, así que ahórrate esos comentarios tan poco sutiles y tan llenos de mauvais foi
Nos vemos ya, pero ya.
abrazo.
Ahí lo llevas, Clément. Claro, conciso, cabreado. Como dijo alguna loca en alguna película de terroríficos acosos, soy tu fan número uno.
ResponderEliminarAbrazo.
Vaya, Raquel, una fan. Me siento como Justin Bierver (o como se escriba el nombre de ese pobre chaval)
ResponderEliminarhablamos,
abzo.
Pobre de ti, entonces ;-)
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