martes, 9 de marzo de 2010

Perucho, la fatalidad


“Demoro todo lo que puedo el acto de escribir. Llega, no obstante, el momento (una fuerza oscura me empuja) de someterme a la tortura. Entonces una inexplicable cosa sucede: de la tortura saco un goce, un cierto placer, pero sin que éste deje de ser al mismo tiempo un sufrimiento. Es, por tanto, un acto masoquista. Ahora bien, es el único acto que me justifica totalmente como el que soy y posiblemente sea un acto inscrito en la más ciega fatalidad”

(Joan Perucho) 



2 comentarios:

  1. Pues a mí, que no soy escritor ni mucho menos, lo que realmente me gusta es, justo antes de dormir, ya entre las sábanas, pensar en historias o cosas que quiero narrar. A veces acabo por escribirlas, pero no me satisface nunca. Sí disfruto, sin embargo, recreándome en ellas. Escribir es difícil.

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  2. hola javi, no soy capaz de imaginar a alguien completamente satisfecho de lo que escribe. Por otra parte, no hay ningún ente misterioso que conceda la credencial o el título de escritor, así que...ánimo,
    un saludo.

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