sábado, 13 de noviembre de 2010

Miradas dignas de ser miradas











11 comentarios:

  1. de verdad, jesús
    *
    hola Ingrid, me alegra verte por aquí. Efectivamente, caramba
    un saludo y gracias por pasar

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  2. Sí, hermosa, pero también terrible, ¿no?
    saludos

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  3. No sabía cómo expresarme ante estas dos fotos, pero "terrible dicotomía" resulta exacto.

    Saludos.

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  4. Escribí algo para esta entrada preguntando sobre el vínculo entre la mirada de Anouk Aimée y la del tipo de la (gran) foto de Don McCullin, quien, por lo demás, tiene pinta de haber sido al menos tan guapo como Anouk Aimée en su juventud, un texto malogrado –como Wertheimer, el de la novela de Berhnard– en el que trataba de fundamentar un no concreto y un sí abstracto como respuestas igualmente válidas. Si la primera respuesta posibilita una contemplación estrictamente estética de ambas imágenes (belleza), la segunda reenvía a... bueno, a lo de siempre, al terror de siempre.
    Qué espeso.
    Saludos, Raquel.

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  5. No, no me parece espeso. Quizá escurridizo, pero no tanto como el genio del malogrado.
    Yo me fui directa a la segunda respuesta -ay, este fatalismo-. Quizá la terrible soy yo, pero, con todo, me parece más expresiva la mirada de él, más real, si se puede hablar de realidad en las miradas. Es curioso, pero ella...son unos bonitos ojos, pero veo un espantoso vacío en su belleza. Como si -aborrezco los "como si"- no viera "realmente" (otra vez) nada, no mirase realmente nada, no pensara o sintiera realmente nada. Me horroriza esa belleza de abismo inquebrantable. Él, sin embargo, es el quebranto mismo. Vuelvo a pensar en el terror que me inspira la estética de androide que triunfa ya en todas partes... Si hay temperatura en las fotos, está en la mirada de él. En el terror de siempre, sí, en la devastación. Pero es devastación real.
    Yo sí que estoy espesa.

    Saludos, Pablo.

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  6. hola Raquel,
    Discrepo. La belleza de la mirada de Anouk Aimée es, en mi modesta opinión, enmudecedoramente profunda, abismática (expresiones lamentablemente cursis, pero sinceras).
    Un saludo afectuoso.

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  7. Me lo temía, jeje. Se trata sin duda de un problema mío con determinadas expresiones de la belleza. De lo que entendemos por belleza o de la así llamada belleza. En fin.

    Otro saludo afectuoso.

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  8. "Me resisto amar una creación donde los niños son torturados" Camus. A Umbral también le gustaba esta gran cita. Una vez en el médico una señora le preguntó: -¿que tal el niño?. Y él: -pues muy mal, se va a morir. Y dijo ella:-que le vamos hacer, si lo quiere Dios-. Y él: Si lo quiere Dios...¿esto lo quiere Dios?¡pues que hijo de puta Dios, no sabia yo que hubiera alguien tan gran hijo de puta¡

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