Precisamente anoche estuve viendo el vídeo de Nacho Vegas que colgaste. Hace poco volví a tragarme por quinta vez El desencanto y esta otra, Después de tantos años. Joder, ¡cuánta razón tenía Michi! Me da escalofríos esa madre que nunca pierde la compostura ante los reproches de Leopoldo, acusándola de complicidad pasiva con un padre brutal, de jamás haber sido sincera, de haberle mandado encerrar. Decía Leopoldo que en la infancia vivimos y después sobrevivimos. Siempre me ha parecido el más lúcido... Sin embargo, me asombra la forma en que Michi comprendía lo que estaba ocurriendo y cómo iba a ocurrir. Inmerso en su propio desencanto, se sustrajo de algún modo al caos familiar, conservando una visión preclara de la dinámica y su desencadenamiento. Se equivocaba el pobre Leopoldo al decirle a Michi que llevaba la esquizofrenia en su cuerpo (Michi). Resultó no ser así.
En fin, hace mucho que me obsesiona la historia de estos tres hermanos, y, con el tiempo, he tenido que cambiar de opinión. Una cosa es el genio creador y otra -demasiado a menudo- la lucidez. Aunque al final nos lleve a todos la misma corriente.
Por cierto, Clément, se me olvidaba felicitarte. En mi opinión, el cumple no sólo nos recuerda que cada día estamos más cerca de la muerte, sino también que seguimos vivos. Obvio, ya sé, pero ¿no son los recuerdos recreaciones de lo que ya no está vivo?
Ey, Zombie. No es cuestión de cumplir años, sino de cumplir años en este mundo. Abzo.
*
Hola, Raquel, no sé cómo puedes decir que Leopoldo María te parece el más lúcido. En el plano personal (dejo, por supuesto, a un lado la obra poética), tanto Juan Luis como Leopoldo María me parecen absolutamente insoportables, cada uno por razones distintas. Para mí, el único Panero que merece atención, el único lúcido de esa familia, era Michi. Hay una razón adicional por la que siento especial simpatía hacia el pequeño de los Panero: nunca publicó un libro. En 2004 la revista Qué leer le dedicó un número especial, que recogía algunos textos suyos. Por otra parte, Michi tenía en mente unas memorias que tampoco vieron la luz y cuyo título lo define: "Confieso que he bebido". Un tipo lúcido, muy ácido y muy inteligente. Gracias por la felicitación abrazo
Por cierto, Cadou, échale un ojo al santoral y luego llama a Jodorowsky. A mí me tenían planeada para hoy pero me adelanté para ver si así me libraba, ya ves...
Por cierto, Cadou, échale un ojo al santoral y luego llama a Jodorowsky. A mí me tenían planeada para hoy pero me adelanté para ver si así me libraba, ya ves...
Clément, Michi me parece un ser inconsolablemente atormentado, no es el único desde luego. Es cierto que la lucidez y el genio creativo pueden diferir bastante en una misma persona: me gusta la poesía de LMPanero, me alejo quizá de esa historia íntima, vi en cierta ocasión aquél video tan difundido donde salen con su madre en vida. Aquello salvando las distancias tenía un cierto aire de reality show. Fuertes historias. A lo que iba, un abrazo muy cordial, respetado amigo y salud.
Joder, he perdido un largo comentario escrito con el móvil teclita a teclita, grrr. Resumiendo: digo que con el tiempo he tenido que cambiar de opinión porque, en efecto, me parece que Michi fue el más lúcido. Pero me costó unos cuantos visionados desalinearme del poeta maldito. Por eso la observación sobre lucidez y genio/tormento creador, divorciados más a menudo de lo que tiende a pensarse. Abrazo.
"En cada uno de los grados en que la voluntad aparece iluminada por el conocimiento, se reconoce como individuo. En el espacio infinito y en el tiempo infinito, el individuo se encuentra dentro de su finitud y por consiguiente como una dimensión infinitamente pequeña, perdido en la inmensidad de aquello cuya existencia frente a dicha inmensidad no cuenta como un Cuando y Donde absolutos, pues su lugar y su duración son partes finitas de un todo infinito y sin límites. Su existencia está verdaderamente limitada al momento actual, cuyo fluir en el pasado es un caminar perpetuo hacia la muerte, un constante morir..."
(A. Schopenhauer, El mundo como voluntad y representación, introd. E. Friedrich Sauer, trad. E. Ovejero, Porrúa, México DF, 1998 (5ª edición), pág. 244)
Y claro, claro... LMP es un poeta enorme –a veces irregular, pero muy bueno–.
El tema al que alude la teniente O'Neil da para más de un post. Se hará el post. Se hará.
Imagino que te refieres a El desencanto (la película de Chávarri), ¿no? Bueno, es un documento interesante por más de una razón. Sobre ella se han dicho muchas cosas. Pienso que lo que comentas tiene sentido, pero hay que tener el cuenta que cuando aquella peli se hizo no estaba todavía naturalizada la pornografía de la mostración pública de la propia miseria (es decir, los reality). Adicionalmente, cabe señalar (y remarcar) que la gente que sale en El desencanto es, ciertamente, mucho más interesante que los analfabetos funcionales que trafican con su intimidad actualmente.
Me gusta mucho el género de la definición. He pensado siempre que la familia es como un archipiélago. Basta cambiar un término de la definición de archipiélago y... voilà:
Familia [sust. f.]:
"Conjunto de individuos unidos por aquello que les separa"
O también:
"Conjunto de individuos separados por aquello que les une"
Pues estamos todos buenos:
ResponderEliminarhttp://zombiepoetry.blogspot.com.es/
es el poema que me inspiró a mí mi fucking birthday.
Abrazos
Precisamente anoche estuve viendo el vídeo de Nacho Vegas que colgaste. Hace poco volví a tragarme por quinta vez El desencanto y esta otra, Después de tantos años. Joder, ¡cuánta razón tenía Michi! Me da escalofríos esa madre que nunca pierde la compostura ante los reproches de Leopoldo, acusándola de complicidad pasiva con un padre brutal, de jamás haber sido sincera, de haberle mandado encerrar.
ResponderEliminarDecía Leopoldo que en la infancia vivimos y después sobrevivimos. Siempre me ha parecido el más lúcido... Sin embargo, me asombra la forma en que Michi comprendía lo que estaba ocurriendo y cómo iba a ocurrir. Inmerso en su propio desencanto, se sustrajo de algún modo al caos familiar, conservando una visión preclara de la dinámica y su desencadenamiento.
Se equivocaba el pobre Leopoldo al decirle a Michi que llevaba la esquizofrenia en su cuerpo (Michi). Resultó no ser así.
En fin, hace mucho que me obsesiona la historia de estos tres hermanos, y, con el tiempo, he tenido que cambiar de opinión. Una cosa es el genio creador y otra -demasiado a menudo- la lucidez. Aunque al final nos lleve a todos la misma corriente.
http://www.youtube.com/watch?v=-cK6WlqeYnY
Abrazo.
Por cierto, Clément, se me olvidaba felicitarte. En mi opinión, el cumple no sólo nos recuerda que cada día estamos más cerca de la muerte, sino también que seguimos vivos. Obvio, ya sé, pero ¿no son los recuerdos recreaciones de lo que ya no está vivo?
ResponderEliminarFelicidades pues.
Ey, Zombie. No es cuestión de cumplir años, sino de cumplir años en este mundo. Abzo.
ResponderEliminar*
Hola, Raquel, no sé cómo puedes decir que Leopoldo María te parece el más lúcido. En el plano personal (dejo, por supuesto, a un lado la obra poética), tanto Juan Luis como Leopoldo María me parecen absolutamente insoportables, cada uno por razones distintas. Para mí, el único Panero que merece atención, el único lúcido de esa familia, era Michi. Hay una razón adicional por la que siento especial simpatía hacia el pequeño de los Panero: nunca publicó un libro. En 2004 la revista Qué leer le dedicó un número especial, que recogía algunos textos suyos. Por otra parte, Michi tenía en mente unas memorias que tampoco vieron la luz y cuyo título lo define: "Confieso que he bebido". Un tipo lúcido, muy ácido y muy inteligente.
Gracias por la felicitación
abrazo
Recuerda que no elegimos vivir y que vivimos porque otros nos necesitan para sobrevivir.
ResponderEliminar¡Felicidades¡
Vaya, ahora no sabría cómo contestarte, anónimo, así que me limitaré a agradecerte la felicitación.
ResponderEliminarPor cierto, Cadou, échale un ojo al santoral y luego llama a Jodorowsky.
ResponderEliminarA mí me tenían planeada para hoy pero me adelanté para ver si así me libraba, ya ves...
Por cierto, Cadou, échale un ojo al santoral y luego llama a Jodorowsky.
ResponderEliminarA mí me tenían planeada para hoy pero me adelanté para ver si así me libraba, ya ves...
Lo he visto, Zombie: santa R. "mártir", epíteto que le confiere una especie de plus de santidad. Hablaremos (o no) con Jodorowski.
ResponderEliminarabzo.
Feliz cumpleaños y que cumplas muchos más? No cito a Schopenhauer para no joder más el día, sólo por eso...
ResponderEliminarUn abrazo
Clément, Michi me parece un ser inconsolablemente atormentado, no es el único desde luego. Es cierto que la lucidez y el genio creativo pueden diferir bastante en una misma persona: me gusta la poesía de LMPanero, me alejo quizá de esa historia íntima, vi en cierta ocasión aquél video tan difundido donde salen con su madre en vida. Aquello salvando las distancias tenía un cierto aire de reality show. Fuertes historias.
ResponderEliminarA lo que iba, un abrazo muy cordial, respetado amigo y salud.
Manuel
Joder, he perdido un largo comentario escrito con el móvil teclita a teclita, grrr. Resumiendo: digo que con el tiempo he tenido que cambiar de opinión porque, en efecto, me parece que Michi fue el más lúcido. Pero me costó unos cuantos visionados desalinearme del poeta maldito. Por eso la observación sobre lucidez y genio/tormento creador, divorciados más a menudo de lo que tiende a pensarse.
ResponderEliminarAbrazo.
Gracias, S.
ResponderEliminarAhí va una cita (esto te pasa por provocar):
"En cada uno de los grados en que la voluntad aparece iluminada por el conocimiento, se reconoce como individuo. En el espacio infinito y en el tiempo infinito, el individuo se encuentra dentro de su finitud y por consiguiente como una dimensión infinitamente pequeña, perdido en la inmensidad de aquello cuya existencia frente a dicha inmensidad no cuenta como un Cuando y Donde absolutos, pues su lugar y su duración son partes finitas de un todo infinito y sin límites. Su existencia está verdaderamente limitada al momento actual, cuyo fluir en el pasado es un caminar perpetuo hacia la muerte, un constante morir..."
(A. Schopenhauer, El mundo como voluntad y representación, introd. E. Friedrich Sauer, trad. E. Ovejero, Porrúa, México DF, 1998 (5ª edición), pág. 244)
abrazo.
Hola, Manuel. Grazie tante.
ResponderEliminarY claro, claro... LMP es un poeta enorme –a veces irregular, pero muy bueno–.
El tema al que alude la teniente O'Neil da para más de un post. Se hará el post. Se hará.
Imagino que te refieres a El desencanto (la película de Chávarri), ¿no? Bueno, es un documento interesante por más de una razón. Sobre ella se han dicho muchas cosas. Pienso que lo que comentas tiene sentido, pero hay que tener el cuenta que cuando aquella peli se hizo no estaba todavía naturalizada la pornografía de la mostración pública de la propia miseria (es decir, los reality). Adicionalmente, cabe señalar (y remarcar) que la gente que sale en El desencanto es, ciertamente, mucho más interesante que los analfabetos funcionales que trafican con su intimidad actualmente.
Me gusta mucho el género de la definición. He pensado siempre que la familia es como un archipiélago. Basta cambiar un término de la definición de archipiélago y... voilà:
Familia [sust. f.]:
"Conjunto de individuos unidos por aquello que les separa"
O también:
"Conjunto de individuos separados por aquello que les une"
abrazo.
(y otro a la teniente)