miércoles, 25 de agosto de 2010

Híbridos casi posibles II (Nabokov & Chao)



"A uno y otro lado desfilaban las casas, los anuncios, las ventanas y los escaparates iluminados por el sol. Mientras examinaba reverentemente el pasaporte, Podtiaguin dijo:
–Nuestros nietos no comprenderán esas tonterías del visado, nunca comprenderán que un simple sello de goma pueda provocar tantas angustias."

[Vladimir Nabokov, Mashenka [1926], trad. A. Bosch, Barcelona, Anagrama, 1994, p. 124]


*

En su día nos reímos bastante con el celebrities de Muchachada Nui, y no hemos seguido la carrera en solitario de Manu Chao –preferimos Mano Negra de lejos–, pero aquí sólo buscamos híbridos casi posibles. Por lo demás, la canción no está nada mal.   




6 comentarios:

  1. Yo también prefiero a Mano Negra, pero el Manu tiene sus cosillas.

    Hace años, pasé cierto miedo recorriendo una y otra vez la calle Barquillo de Madrid con mi saxo a cuestas. Buscaba un bar llamado "El Clandestino" para asistir a una jam.
    Fui preguntando a proxenetas, porteros de burdeles y a todo el que veía por allí. Empecé a cruzarme con montones de yonquis (las "kundas" salían de allí), llegando a la firme convicción de que, como poco, iban a robarme el saxo antes de que lograra dar con el bar.
    Finalmente, se me acercaron dos yonquis que me resultaron vagamente familiares. Me preguntaron qué llevaba en la maleta. Pregunté "qué maleta, no llevo ninguna maleta". Uno de ellos dijo "hostia, tío, déjala, que es la teniente O'Neil, y se enrolla bien". Pasé de largo respirando hondo. Y sí, por aquel entonces trabajaba en el poblado de las Barranquillas repartiendo jeringuillas nuevas, bocatas y cosas así. Me llamaban cariñosamente "teniente O'Neil" por un supuesto parecido con ese personaje y por mis maneras algo marciales.
    LLegué al Clandestino, me emborraché, y dejé el saxo allí olvidado al irme.
    El título de la canción me ha recordado todo esto. Si está de madre, pierdes el saxo. Y si no está de madre, los yonquis no te atracan.

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  2. De madre: Demi Moore (teniente O'Neil) + Lisa Simpson (saxofón), pedazo de híbrido casi posible. Este año me toco un grupo de primero de grado de Trabajo Social (por lo que cuentas y lo que he te leído, no saben lo que les espera... angelitos/as). Mi profundo respeto a una profesión tan necesaria como poco reconocida. Espero que recuperaras el saxo y la conciencia. Saludos.

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  3. quise decir "me tocó" y "te he leído" (ah, las prisas). saludos de nuevo, raquel.

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  5. Por cierto, he sabido por Martin Amis que Nabokov -igual que Joyce y el propio Amis- perdió su dentadura en la cuarentena. "¿Por qué?", se pregunta Martin Amis, "¿Heriditario? ¿El agua del grifo celta? ¿Una introspección perniciosa?"

    Aunque sólo fuera por el genial análisis que hace del "ya famoso holocausto de su dentadura" -tal como reza la contraportada-, ya ha valido la pena leer su "Experiencia". Hay, desde luego, muchos más méritos, pero las citas relativas a Nabokov y Joyce y sus respectivas dentaduras no representan el menor de ellos.

    Más saludos, todavía con dentadura.

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  6. Apenas he leído a Martin Amis (tengo un vago recuerdo de "Campos de Londres"). Dicen que en su cabreado "El segundo avión" (2009) se contradice bastante. Extrañamente, he leído más a Amis padre (Kingsley). No conocía el detalle de las piñatas de Joyce-Nabokov-Amis (joder, qué precocidad en la podredumbre, ¿tendrá algo que ver con la genialidad literaria?). La dentadura es un campo de batalla. No es gratuito que uno de los sueños ideal-típicos y recurrentes sea la caída de los dientes (sic transit):
    http://clementcadou.blogspot.com/2009/10/chet-baker-groys-y-la-dentadura-del_26.html
    un saludo, raquel.

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