“Si el
producto del trabajo no pertenece al trabajador, si es frente a él un poder
extraño, esto sólo es posible porque pertenece a otro hombre que no es el trabajador. Si su actividad es para él
dolor, ha de ser goce y alegría vital
del otro. Ni los dioses, ni la naturaleza, sino sólo el hombre mismo, puede ser
este poder extraño sobre los hombres”
(Karl
Marx, Manuscritos de economía y filosofía)
“Ganaos
la vida, pero no os la ganéis demasiado”
(Jules
Renard, Diario 1887-1910)
“No
hay nada que me fascine más que el trabajo: me puedo pasar horas sentado
contemplándolo”
(J.
K. Jerome)
“Ser
tonto y tener trabajo, eso es la felicidad”
(Gottfried
Benn)
Caduco, excelentes citas y videoclip.
ResponderEliminarPero queremos más.
En concreto: tus 3 grandes monólogos borrados en Tongoy.
Lo queremos.
Aunque sólo sea para nuestro propio goce.
Gracias, Doc. Igual cae por aquí un día de ventolera y tormenta, pero es un poco fuerte, creo. Ya está el patio literario lo suficientemente plagado de inquinas. Saludos.
ResponderEliminarInquina? eso necesitaria explicación
ResponderEliminar... parecia la mar de gracioso.
Un día le contaré una bonita anécdota que me han contado de primera mano sobre la reina mora y lo acontecido en Albuquerque, New México, en un proceso de selección para el Cervantes dirigido por la reina de la moreria. Le va a gustar.
Salud!
Vale, Doc. Bueno, la inquina es un atributo ontológico del mundo literario. Con respecto al episodio que comentas, he oído hablar de él. Sea o no cierto lo que se dice, y más allá también de que todo el mundo tiene derecho a la presunción de inocencia, no es ése el terreno en el que a mí me interesaría discutir.
ResponderEliminarSaludos...malvado.