¿Cómo lloraré por ellas? (*) (Lydia Davis)
¿Tendré la casa ordenada, como L.?
¿Desarrollaré un hábito pernicioso, como K.?
¿Andaré bamboleándome de un lado a otro, como C.?
¿Escribiré cartas al director, como R.?
¿Me retiraré con frecuencia a mi habitación a lo largo
del día, como R.?
¿Viviré sola en una casa grande, como B.?
¿Trataré con frialdad a mi marido, como K.?
¿Daré clases de piano, como M.?
¿Me dejaré con frecuencia la mantequilla fuera, como C.?
¿Tendré problemas con la cinta de la máquina de escri-
bir, como K.?
¿Pondré serios reparos al consumo de zumos, como K.?
¿Alimentaré rencores múltiples, como B.?
¿Compraré en la panadería grandes barras de pan
blanco, como C.?
¿Conservaré en la nevera fuentes de almejas, como C.?
¿Soltaré la inconveniencia más grande en el momento
menos oportuno, como R.?
¿Leeré de noche, en la cama, novelas policiacas, como C.?
¿Sabré cuidarme, como L.?
¿Fumaré y beberé mucho, como K.?
¿Beberé mucho y fumaré de vez en cuando, como C.?
¿Disfrutaré cuando vengan a verme y a pasar unos días
conmigo en casa, como C.?
¿Estaré muy bien informada sobre muchas cosas, como K.?
¿Conoceré los clásicos, como K.?
¿Escribiré a mano muchas cartas, como B.?
¿Escribiré "Queridísima pareja", como C.?
¿Usaré muchos signos de exclamación y muchas ma-
yúsculas, como C.?
¿Incluiré un poema en mi carta, como B.?
¿Buscaré frecuentemente palabras en el diccionario,
como R.?
¿Admiraré la foto de la bella presidenta de Islandia,
como R.?
¿Buscaré frecuentemente etimologías, como R.?
¿Me presentaré en la puerta de atrás para regalar un
tulipán en una maceta, como L.?
¿Organizaré pequeñas cenas, como M.?
¿Tendré un poco de artritis en las manos, como C.?
¿Tendré una paloma gris y un galgo gris, como L.?
¿Oiré por las noches la radio en la cama, como C.?
¿Dejaré demasiada comida en la casa alquilada cuando
acabe el verano, como la doctora S.?
¿Cenaré a menudo una simple patata asada, como la
doctora S.?
¿Tomaré helado una vez al año, como la doctora S.?
¿Nadaré sola en la bahía, incluso cuando el tiempo sea
pésimo, como C.?
¿Me beberé el agua de haber hervido las verduras,
como C.?
¿Etiquetaré mis carpetas con letra temblorosa, como R.?
¿Masticaré comida despacio y a conciencia, como
la doctora S.?
¿Pasearé por el canal, como B.?
¿Llevaré a mis invitados a pasear por el canal, como B.?
¿Le echaré a la ensalada brotes de lirio para mis invita-
dos, como B.?
¿Saldré por las mañanas elegantemente vestida y con la
cama hecha, como B.?
¿Me tomaré la primera taza de café a las once, como R.?
¿Pondré los cubiertos en abanico y las servilletas en fila,
armoniosamente, como L.?
¿Haré tortitas las mañanas de viaje, como C.?
¿Llevaré alguna bebida alcohólica en el maletero del
coche cuando salga de vacaciones, como C.?
¿Prepararé para Año Nuevo un guiso con ostras que
esté lleno de arena, como C.?
¿Le pasaré delicadamente el cuchillo a otro para que lo
use primero, como R.?
¿Criticaré a mi marido en la tienda de ultramarinos,
como C.?
¿Leeré siempre con un lápiz en la mano, como R.?
¿Abrazaré a mis hijos, cuando estén penosos, mucho
rato y frecuentemente, como C.?
¿Desoiré las advertencias sobre salud, como B.?
¿Regalaré generosamente dinero, como C.?
¿Regalaré cosas que tengan que ver con animales,
como C.?
¿Cerraré el frigorífico con un plástico adhesivo, como C.?
¿Tendré el problema de dormirme echada encima del
brazo, como R.?
¿Me quitaré la camiseta justo antes de morirme, como B.?
¿Vestiré sólo de blanco y negro, como M.?
*
(*) "¿Cómo lloraré por ellas?" pertenece a Variedades de perturbación (2007), libro reunido junto a Desglose (1986), Sin apenas memoria (1997) y Samuel Johnson se indigna (2001) en Cuentos completos de Lydia Davis, traducción de Justo Navarro, Barcelona, Seix Barral, 2011 (pp. 701-703)
El motivo principal por el que considero tu blog tan valioso es por entradas como esta, al menos para mí, cuyo desconcierto se capilariza desde título hasta la membrana final.
ResponderEliminarPorque hablando de una forma coloquial y siéndote muy honesto -No he pillao una!
Pero me imagino que si has decidido publicar a esta autora y sus ¿cuentos breves? será por una razón más que convincente y enriquecedora para este analfabeto, sin duda sorprendente.
Si no te importa, claro, cuando tengas un ratito, te lo agradecería, de verdad.
¿Inteligencia narrativa? es de hecho lo que no llego a comprender, a no ser que más allá del mero ejercicio de estilo que propone pudiéramos llegar a observar en ella una Stockhausen literaria, con lo que probablemente hace tiempo que me estoy perdiendo algo en las tendencias de la narrativa, claro.
Qué horror por cierto, porque nunca he podido escuchar a ese hombre!
Aguardo ansioso tu respuesta...
Si tengo tiempo y ganas, ampliaré un poco el post para tratar de explicarte lo que entiendo por inteligencia narrativa. Davis es una escritora muy inteligente, en mi opinión. Naturalmente, y siguiendo la orientación de este blog (que, en mi opinión, no es nada valioso), será una explicación diletante y conjetural.
ResponderEliminareste libro es muy interesante.. la otra vez que estaba en el grido en santa fe lo termine y realmente me gusto mucho. que otros de este estilo me recomiendan?
ResponderEliminarEs difícil nombrar una autora que se asemeje a la peculiarísima Lydia Davis. Te dejo el link dela reseña que publicó Fresán en Página 12 sobre los cuentos completos de Davis. Allí hay algunos nombres asociados al de esta escritora que quizás te pueden interesar:
ResponderEliminarhttp://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-4328-2011-07-03.html
saludos