Me llena de orgullo y satisfacción... perdón... el acto fallido se debe a la turra que están dando los medios de conformación de masas con el asunto de la abdicación real...
Me ha alegrado leer "Cómo hacer un calvo a una poesía", artículo publicado por el amigo Jesús García Cívico en el Hype (Cultural & Entertainment Magazine). En el texto, el autor identifica con inteligencia y sentido del umore –Jacques Vaché, siempre presente– seis peligros poéticos "que merecen un calvo" y seis "hermosos ejemplos de salvación". Como soy un vanidoso irredento, copio el fragmento que me dedica García Cívico, profesor y sabio multidisciplinar:
En
Valencia hay salas que huelen a Iglesia, a cerrado y a padrino. La
poeta que yo quiero no necesita lavarse cada día con agua bendita ni
pertenece a ningún club. Pablo Miravet es
un estupendo poeta sin club y se ha tomado en serio la advertencia del
mejor de los Panero (Michi), aquella de que en esta vida se puede ser
todo menos un coñazo. Miravet ha publicado dos poemarios en la
bartlebyana virtud de la contención.
Para leer el texto de García Cívico completo, pincha aquí
Todavía me río cuando recuerdo el ácido comentario que hizo Jesús hace ya algunos años. Las hemerotecas no mienten: Dylan cantó ante Juan Pablo II y en Italia se desencadenó un seísmo que destrozó varias iglesias.


Muy divertido el artículo, no conocía la revista.
ResponderEliminarDe todos modos, no seas tan Bartleby y a ver si te vas promocionando un poquico más, que los lectores merecen conocerte :)
Besos
Sí, Zombie, Jesús es muy inteligente y el texto es bueno.Vaya, es que el universo poetil me da una pereza tremenda. ¿Es que todavía no te has dado cuenta de que cultivo deliberadamente el rollo de poeta oculto? Es la mejor forma de hacerse el interesante... No, no, en serio: es que me da mucha pereza.
ResponderEliminarBesos.
Bueno, que sepas que al menos yo te promociono todo lo que puedo:tentada estoy de prepararte un recital en Iruña ;)
ResponderEliminarPD. Le he dado una buena vuelta a lo que te mandé. Ahora lo voy a dejar reposar un poco y cuando le de otro repaso, te comento.
Hablamos
Bueno, a Iruña iba yo para comerme un buen... ¿cuál es la comida típica de allí? entre esos parajes tan verdes, pero eso del recital... pues no.
ResponderEliminarDe acuerdo, cuando quieras me lo mandas. Hablamos.