viernes, 23 de enero de 2015

Canibaal nº4



Ya está a la venta el nº 4 de la revista de arte y literatura CANIBAAL: good thing, man.  

Agustín Fernández Mallo, Yolanda Relinque, Tonino Guitián, Alejandro Jodorowsky (entrevista de Sergio Pinto Briones y Aldo Alcota), Francisco Ferrer Lerín, Fernanda Trías, Rodrigo Rey Rosa, Arturo Borra, Jorge Albi (entrevista de Jesús García Cívico), Volkan Diyaroglu, Rodrigo Villagrán, Ricard Chicot, Carlos Lopezosa, Yaxkin Melchy, Víktor Gómez, Gema Polanco, Charles Bernstein (traducción Enrique Winter), Rocío Cerón, Pablo Miravet Bergón, Roberto Echavarren, Agustín Calvo Galán, Carmen Selma. 

Aquí, mi pequeña contribución: 


Fragmento para un poemario futuro [p. m.] 

De tantas horas habladas quedará
tal vez un solo enunciado plausible,
permanecerán acaso una o dos
grafías táctiles y aquel lema: elegir
entre estar muertos o todavía
más muertos.
Me seduce el paisaje tábido
que describes con tu voz sedosa,
páramo que siseas y abocetas
en este aniversario de la ruina universal
que es cada jornada.
Mientras, los cerebros reposan
sobre la almohada de un desierto;
ese cono de sombra y Leibniz detrás
de todo, el todo
sobre el que se proyecta
una luz gris de lazareto,
danza semántica
a la que nos hemos entregado
sin reservas, hamacados por la impertinencia
de un sol ingenuo y dador
que elide el silbido tronante
de un mundo hermoso y terrorífico:
el mundo que asedia.
Démonos por satisfechos
por la impronta deleble
que en el hablar ha persistido,
en el aire, en una estancia opresiva,
en todas las palabras genésicas
que han modelado el orbe,
en este lenguaje
remanente,
en este decir quedo,
ayuno de urdimbre argumental,
atendible, por ello, en su ajenidad
feliz.
La otra opción es callar, no hablar
de las detonaciones
que estallan en las estancias
que, todos lo sabéis,
son espacios aún no vacíos
de ambiciones y apetencias vanas,
esas malezas del nonsense
sobre las que diserté una tarde
amarilla ante un auditorio
de geranios y metales terribles:
elíjanse ustedes, sean
responsables de su estupidez,
al menos de sus mocasines. 
La otra posibilidad, sí, es
saberse carne muda, atroz, nada
en el universo inconmensurable
de una arcilla corpórea, de
los pliegues rosas de una parte
imperfecta de adelante, los
plisados de esa falda salvaje
y encarnada, las hojas de Whitman
sobre el cálido alquitrán de aquella
gimnasia vieja, los brazos
dejados caer sobre la cultura
occidental
y la ceniza, fatigados, ahítos
–como diría un mal poeta–,
los brazos cansos, ya los bíceps
agotados que boxean con luciérnagas
ignorantes en un cuadrilátero
académico atestado de imbéciles;   
allá el inevitable bendito de turno
recitará embelesado «Esto es agua»
y nos miraremos indefensos;
nada podremos argüir
frente a esa tierna sabiduría
de college norteamericano, 
paideia liberal para depredadores
del mañana; pero es, a su modo,
un discurso hermoso,
reconoceremos finalmente
con una sonrisa erosiva en los labios. 

*

3 comentarios:

  1. Caray con el fragmento... como siempre, ligerito ;)

    Que llegue pronto ese poemario futuro.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es un esbozo, Regi, es un simple esbozo.
      ¿Un pelín mejor todo?
      abrazo fuerte.

      Eliminar
  2. Sí, todo mejor, gracias.

    Espero que ese esbozo no muera ahí y sea el comienzo de algo que disfrutes y luego disfrutemos.

    Otro abrazo :)

    ResponderEliminar