viernes, 16 de enero de 2015

Rey Rosa sobre la violencia (cita)



«Del urgente clamor humanitario que se hace oír en los medios de comunicación, habría que pasar al análisis de la interacción entre los diferentes tipos de violencia: la violencia subjetiva (ejercida por “individuos malvados”, los aparatos represivos, las turbas linchadoras y otros agentes sociales); la violencia objetiva (el racismo, el machismo, la exclusión); y la violencia simbólica o sistémica (la clase de violencia necesaria para perpetuar ciertos modos de vida –como el que existía en Rusia en tiempo de los zares, como el que gozan las oligarquías latinoamericanas– y que, combinada con formas más sutiles de coerción –incluida la amenaza de violencia– sirve para sustentar situaciones de explotación y dominio).
Mientras que la violencia del primer tipo suele ser rechazada de manera unánime, el segundo tipo tiene partidarios y apologistas entre gente que no es natural o físicamente violenta: en cuanto al tercer tipo, aunque de manera casi siempre imperceptible, todos somos cómplices –quiénes más, quiénes menos conscientes.
(…)
»Podríamos ensayar una especie de “examen espectral” de algunos medios escritos del país [Guatemala], y señalar la insensibilidad que demuestran a la hora de presentar algunas noticias –una falta de sensibilidad generadora y transmisora del tercer tipo de violencia, la que, para adoptar la nomenclatura en boga, podríamos llamar también ultra objetiva. En general, somos cómplices de la violencia simbólica los miembros de un grupo humano que vivimos en “relativo confort”. Digamos: de la clase media para arriba –y esto incluye a la mayoría de los lectores de estas páginas, pienso».

[Rodrigo Rey Rosa, «La violencia que generamos»,en Rodrigo Rey Rosa, 
La cola del dragón. No ficciones, prólogo de Manuel Turégano, Valencia, 
Ediciones Contrabando, 2014, pp. 138-139]


* Nota emocionalmente correcta de Chez Cadou para histéricos, apocalípticos y  amigos del escándalo: ni la cita de Rey Rosa ni su elección para este post guardan relación alguna con la carnicería perpetrada la semana pasada en París.  

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