Se atribuye a Walter Benjamin
la tesis de acuerdo con la cual no hay mejor estrategia para destruir un texto
que una cita literal. Ando recuperándome de la lectura de un artículo de fondo
escrito por Íñigo (Wally) Errejón, responsable de la campaña electoral de ‘Podemos’.
Junto con Juan Carlos Monedero (lleno de pasta) y Pablo (Drama-Queen) Iglesias,
Errejón conforma, me parece, el núcleo
duro de ‘Podemos’, y ya comparece regularmente en las delirantes tertulias que
día a día vomita la televisión y nos da lecciones de democracia. Muchas
gracias, Íñigo.
Apliquemos la tesis
benjaminiana al artículo de Errejón («¿Qué es ‘Podemos’?», Le Monde diplomatique (edición española), nº 225, julio de 2014,
pp. 1 y 3) y veamos qué ocurre.
Naturalmente, las citas
literales han sido cuidadosa y malévolamente seleccionadas por mi mente
suspicaz de personaje dostoievskiano.
Ahí van:
«Junto a la crisis social y
de legitimidad, el otro rasgo crucial del momento es el de la expansión de un
descontento inorgánico, transversal y que no se expresa en los códigos de las
identidades políticas tradicionales»
«’Podemos’ nació como
propuesta de herramienta para la “unidad popular y ciudadana”, esto es: la
articulación del descontento flotante para una activación popular que
recuperase la soberanía y la democracia, secuestradas por la “casta”
oligárquica»
«’Podemos’ es una iniciativa
muy joven pero arraigada en una hipótesis intelectual y política largamente
fraguada en ámbitos del activismo y de la universidad, particularmente la
Complutense de Madrid»
«Esta hipótesis descansa
sobre tres columnas. La primera es una lectura particular del movimiento 15M o
de “los indignados” según la cual esta irrupción plebeya no habría tenido
efecto en los equilibrios electorales pero sí habría modificado aspectos
centrales del sentido común de época, esbozando o posibilitando una nueva
frontera política que postulaba simbólicamente un pueblo no representado por
las élites, que excedía las metáforas izquierda y derecha»
«Esta experiencia supuso un
aprendizaje de la tarea de traducción de diagnósticos complejos en narrativas y
marcos discursivos directos, que se refleja en los programas “La Tuerka” y
“Fort Apache” y en la elevada visibilidad mediática de Pablo Iglesias (…) en
las principales tertulias políticas televisadas del país»
«Este trabajo, a veces
despreciado por la izquierda como “de simplificación”, fraguó un estilo
discursivo crucial en una campaña con mucho peso de las emociones y lo
simbólico»
«Con estos mimbres, se lanzó
una hipótesis (…) que partía de la premisa de que para conectar con una parte
amplia del descontento popular y ofrecer una articulación discursiva exitosa,
había que desafiar gran parte de los tabúes de la izquierda clásica»
«Se desafió también el tabú
del liderazgo, supuestamente reñido con la democracia según las concepciones
liberales y de algunas izquierdas. En la iniciativa ‘Podemos’, el uso del
liderazgo mediático de Pablo Iglesias fue una condición sine qua non y un precipitador de un proceso de ilusión»
«La decisión, inédita en
España, de poner su cara en la papeleta para utilizar el signo comunicativo más
conocido, fue tan criticada por el purismo (…) Este uso estratégico del
liderazgo no ha sido obstáculo, ni siquiera un complemento, sino componente
central de la operación política»
«Esta visión constructivista
del discurso político permitió interpelaciones transversales a una mayoría
social descontenta, que fueron más allá del eje izquierda-derecha (…) para
proponer la dicotomía “democracia/oligarquía” o “ciudadanía/casta o incluso “nuevo/viejo”»
*
Bien, ya es suficiente,
Íñigo: mete la Rolly Flex en un cajón, agarra la puerta y vete, no te quiero en
mi rincón de sinistra. Sempre, tuttora...
que no se te ha pasado el cabreo es evidente, Gurdjieff de pacotilla.
ResponderEliminarmuy buen post, pero no te creas lo que te digo
un abrazo drama-queen.
Lo tuyo ya es de diván, S. ¿Así que ahora soy yo, y no tú, el entusiasta de Gurdjieff? Veo que han picado mis acotaciones a tus comentarios sobre 'La cuestión material'...
EliminarLo de drama-queen es muy bueno.
abrazo.
A la espera de la aparición de un candidato más idóneo, de momento no está mal el nivel de agresividad que está despertando entre los ahora muy apacibles hipopotamos de la derecha. A Iglesias yo también lo veo bastante más de personaje que de persona, pero por una parte no alcanza los niveles mesianismo de Artur Mas (http://www.archivoelectoral.org/archivo/img/CartellArturMasCiUAutonomicasCatalunya2012Espanya.jpg) y por otra despierta reacciones coléricas en el prototipo de españolito más nocivo (http://politica.elpais.com/politica/2014/07/04/actualidad/1404499545_166182.html)
ResponderEliminarHola, C’est. Bueno, claro, es que Artur Mas está completamente ido. En cuanto a lo que comentas, no sé si te refieres a las querellitas (o demandas civiles) que Iglesias va anunciando a todo aquel que le quiera escuchar. Pues bien, en una semana en la que se han sobrepasado todos los límites del abuso del presupuesto habilitante del art. 86.1 CE y se ha aprobado un RD-ley “trolebús” que modifica nada menos que 25 leyes (Kelsen estará revolviéndose en su tumba, y Carl Schmitt empalmado post mortem), el tipo este no ha hecho otra cosa que hablar de su derecho al honor. Cualquiera que conozca mínimamente la jurisprudencia constitucional en materia del conflicto típico entre libertad de expresión / ejercicio del derecho a la información (veraz) vs. derecho al honor en el caso de personajes con proyección pública sabe que Iglesias no tiene mucho que hacer (o sí, dado que el Tribunal Constitucional es actualmente una casa de lenocinio: no hay más que ver quién lo preside), pero lo único que le importa a Iglesias es que se hable de él (exactamente lo mismo que la innombrable Aguirre): ¿te suena el latinajo do ut des? A lo mejor tu comentario no iba por ahí… pero vaya, eso de que la derecha está acojonada con estos mindundis no me lo creo…
ResponderEliminarGracias por los enlaces.
Saludos.
Muy cierto. Con esta serie de decretazos que afectan a las áreas más variopintas y dispares tiene una oportunidad de oro para reivindicar un asunto bastante grueso. La razón por la que hasta ahora no se ha manifestado se me escapa. Quiero pensar que es por cuestiones internas de su partido (se ve que andan conformando un código ético) o de su puesto en el parlamento europeo, pero a lo mejor es que efectivamente tienes razón y de la misma manera que Mas no quiere la independencia, tan sólo la tensión política, también Iglesias y los de la otra manga busquen lo mismo...
ResponderEliminarYa digo que me gustaría pensar que hay movimiento entre la derecha, ya no sólo por Podemos, si no porque el electorado de izquierdas por fin se mueva un poco y además aparezcan más opciones como ahora Guanyem Barcelona. Y es que a los partidos tradicionales de izquierda están que se les ve las telarañas por todas partes y no viene mal que se les de un toque desde su propia orilla.
Vaya, Cést, es que me lo pones muy jodido. No tengo demasiada simpatía por Ada Clau, de la que leí un libro (escrito, I guess, por un negro) sobre el derecho a la vivienda absolutamente erróneo (por selectivo) desde un punto de vista sociológico-jurídico. Pero bueno, te concedo que las cosas se mueven, aunque no sea más que en sentido lampedusiano.
ResponderEliminarSaludos.