viernes, 18 de diciembre de 2009

Poesía y ritmo




Buscando un papel he tropezado con este poema de Enrique Noriega (Ciudad de Guatemala, 1948), que en su día leí decenas de veces. Atención al ritmo, atención al beat, atención a los cambios de ritmo. En el cuadro de Hopper la mujer no apoya los codos en el marco de la ventana, pero a Hopper se le perdona todo.

Mujer en la ventana (Enrique Noriega)

Apoya la cabeza en las manos
En las manos apoya la cabeza
Apoya
Apoya los codos
En el marco de la ventana
Mas no es la cabeza lo que pesa
Pesa el aburrimiento acumulado
Pesa lo que no se mira
Pesa lo que insiste
Eso que se da discreto tangencial inabordable
Eso que a sabiendas de no existir se busca
Pesa
Pesan las cosas tontas tras las que se fue
Pesa el saberse ajeno a lo otro a lo infinitamente otro
Pesa el asedio de lo otro el opaco brillo de una garra
La pesadilla de un hocico
Pesa la fotografía del apoyar la cabeza en las manos
Pesa como talco inmasticable el mínimo destello de nostalgia
Pesa la muela barrenada el miembro amputado
Pesa la mano que copia de una copia la caricia
Pesa la caricia con la que uno mismo se consuela
Pesa la intención de la promesa con la que uno mismo se inventa
Y pesan
Infinitamente cómo pesan las sombras en los sueños
Infinitamente cómo pesan lo discreto lo tangencial lo inabordable
Y pesan como sucesos de la piedra lo detenido de los días
Lo que acuchilla y no desangra
Lo que la certeza mentirosa
Intensifica
Pesa pesan
En cada rostro que se detiene con las manos
En cada mirada tras ningún objeto
En lo incumplido
Como su música de escupitajo embadurnando
Con su sonrisa carnicera masticando polvo en el desprecio
Y pinchan cómo pinchan
Desde lo incompleto las mil maneras del bostezo
Desde la promesa de antemano incumplida
Las incontables ansias de otra vida


6 comentarios:

  1. Interesante, es cierto lo del ritmo, pero el remate no me convence
    Noriega no fue incluido en "El pájaro relojero", no entiendo
    saludos
    Pedro

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  2. Un poema muy estimulante. Gracias

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  3. hola Pedro, no todo puede ser perfecto. No he leído "El pájaro relojero", sé de este libro lo que leí en crítica poética y contracrítica. Ellos decían que la selección era un poco arbitraria. Saludos.

    gracias por pasar, anónimo.

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  4. Hola, Cadou, soy Enrique Noriega y me gustaría saber cómo diste con el poema Una mujer en la ventana

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  5. Hola, Cadou, soy Enrique Noriega, me intriga cómo llegaste a conocer el poema Una mujer en la ventana.
    Un saludo

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  6. Salió publicado en "Babelia", el supemento cultural del diario El País (España), el 9 de octubre de 2004. Lo recorté y lo guardé.
    Dada la hiper-paranoia de las identidades en la infosfera, no puedo estar completamente seguro de que usted es Enrique Noriega (y no, simplemente, alguien que se ha registrado en blogger con su nombre). En el caso de que usted sea Enrique Noriega, le felicito por el poema y le mando un saludo afectuoso.

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