En cierta manera, estamos aquí para desmixtificar(?) o tumbar por tierra todos los mitos que nos han ido echando encima, aunque corremos el peligro de caer en la filosofía fastfood del sandwich mixto. Con una lonchita de retórica y otra de jamón jamón. Nada más opaco, pues, que un emparedado tecnológico en red. Clemente, con absoluta sinceridad te digo que si no fuese por ese margen de engaño o de falseamiento que nos mantiene alerta, se bañaba uno en las aguas prístinas de Arcadia, a que lo bautizara San Juan Tautista. Saludos.
Je, je, je... Lo singular de los arrebatos apologéticos que hablan de la opulenta democracia comunicacional-digital –no hablemos ya de la exaltada fetichización idiota de toda esa miríada de prótesis y gadgets tecnológicos– es el cuidadoso modo en que se blinda al escrutinio crítico el factor NTIC. Prohibido cuestionar. Saludos, Manuel.
Por cierto, y hablando de democracia y redes sociales, te dejo el enlace de un buen artículo:
Son tiempos para aplicar un minimalismo moral como diría Adorno, porque nos rodean las babas de babelia. A propósito de Babelias, voy a por el articulo, gracias por la recomendación. Saludos.
Sencillo y al grano el artículo de Eduardo Prieto; si Benjamin levantara la cabeza, vería a la personas en la era de su reproductibilidad técnica haciéndose fotos compulsívamente en la Puerta del Sol al grito de ¡Vivan los sueños rotos! Hace algo más de una año me comentaba un amigo que aquí, al contrario que en los países arabes, para que se armara la toma de la Bastilla lo que tendría que pasar es que nos quitaran Internet. ( Voy a necesitar una crema con factor NTIC, No Tengas Inopinadamente Calor, para este verano).
Sí, sí, el artículo es pertinente, claro y sencillo. Me gustó mucho. Cuidado con mencionar al abuelo Theodor, que te llamarán cenizo y antiguo... o cosas peores.
"La velada tendencia de la sociedad a la infelicidad embauca a sus víctimas con falsas revelaciones y fenómenos alucinatorios. En su presentación fragmentaria en vano esperan tener a la vista y hacer frente a la fatalidad total. Después de milenios de ilustración, el pánico vuelve a irrumpir en una humanidad cuyo dominio sobre la naturaleza traducido en dominio sobre el hombre aventaja en horror a lo que los hombres hubieran llegado a temer de la naturaleza"
(Theodor W. Adorno, Mínima Moralia, parágrafo 151)
En cierta manera, estamos aquí para desmixtificar(?) o tumbar por tierra todos los mitos que nos han ido echando encima, aunque corremos el peligro de caer en la filosofía fastfood del sandwich mixto. Con una lonchita de retórica y otra de jamón jamón. Nada más opaco, pues, que un emparedado tecnológico en red. Clemente, con absoluta sinceridad te digo que si no fuese por ese margen de engaño o de falseamiento que nos mantiene alerta, se bañaba uno en las aguas prístinas de Arcadia, a que lo bautizara San Juan Tautista.
ResponderEliminarSaludos.
Je, je, je... Lo singular de los arrebatos apologéticos que hablan de la opulenta democracia comunicacional-digital –no hablemos ya de la exaltada fetichización idiota de toda esa miríada de prótesis y gadgets tecnológicos– es el cuidadoso modo en que se blinda al escrutinio crítico el factor NTIC. Prohibido cuestionar. Saludos, Manuel.
ResponderEliminarPor cierto, y hablando de democracia y redes sociales, te dejo el enlace de un buen artículo:
http://elpais.com/diario/2011/04/09/opinion/1302300011_850215.html
Son tiempos para aplicar un minimalismo moral como diría Adorno, porque nos rodean las babas de babelia. A propósito de Babelias, voy a por el articulo, gracias por la recomendación.
ResponderEliminarSaludos.
Sencillo y al grano el artículo de Eduardo Prieto; si Benjamin levantara la cabeza, vería a la personas en la era de su reproductibilidad técnica haciéndose fotos compulsívamente en la Puerta del Sol al grito de ¡Vivan los sueños rotos! Hace algo más de una año me comentaba un amigo que aquí, al contrario que en los países arabes, para que se armara la toma de la Bastilla lo que tendría que pasar es que nos quitaran Internet.
ResponderEliminar( Voy a necesitar una crema con factor NTIC, No Tengas Inopinadamente Calor, para este verano).
Sí, sí, el artículo es pertinente, claro y sencillo. Me gustó mucho. Cuidado con mencionar al abuelo Theodor, que te llamarán cenizo y antiguo... o cosas peores.
ResponderEliminar"La velada tendencia de la sociedad a la infelicidad embauca a sus víctimas con falsas revelaciones y fenómenos alucinatorios. En su presentación fragmentaria en vano esperan tener a la vista y hacer frente a la fatalidad total. Después de milenios de ilustración, el pánico vuelve a irrumpir en una humanidad cuyo dominio sobre la naturaleza traducido en dominio sobre el hombre aventaja en horror a lo que los hombres hubieran llegado a temer de la naturaleza"
(Theodor W. Adorno, Mínima Moralia, parágrafo 151)
Saludos!
Gracias por la cita Clemente, posmodernos a mí, los empano y me los como enrollados como un flamenquín.
ResponderEliminarUn abrazo