"La democracia la fueron conquistando estos hombres y mujeres calle por calle, árbol por árbol. La democracia es una cosa que se puede tocar, y que esta gente tuvo en sus manos, durante días seguidos y noches enteras. Conseguir un colegio público en un barrio que no lo tenía; la construcción de un ambulatorio donde no llegaban los médicos; dejar una plaza sin edificar para que los niños jueguen; hacer un polideportivo para que el único deporte no sea apedrear perros; lograr que pase el autobús donde no pasaba nada o que llegue el metro para poder ir al trabajo sin necesidad de pisar charcos, sin aguantar la lluvia y el frío de la madrugada, sin andar por los descampados que separaban el barrio de los transportes públicos, esa es la democracia real que hicieron realidad esas gentes encerrándose en los locales de sus asociaciones de vecinos, encadenándose a las verjas, cortando el tráfico, protestando en la calle, luchando. La democracia es algo que se ve y se toca, y donde no se percibe es que no la hay. La democracia es ante todo una cosa de manobras porque en última instancia se hace con las manos. Y todo eso que ya está, los ambulatorios, las bocas del metro, los colegios públicos..., es también lo primero que se pierde cuando desaparece la gente que lo ha traído. Quienes llegan detrás creen que eso lo pone la naturaleza, como las hierbas y los saltamontes. Pero lo pone la política, y las cosas hay que conquistarlas permanentemente"
[Javier Pérez Andújar, Paseos con mi madre, Barcelona, Tusquets (R.I.P), 2011, pp. 58-59]
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Billy Bragg & Wilco versioneando a Woody Guthrie.
Demasiado optimista te veo, Billy, pero en fin, ahí va...
El día INTERNACIONAL del turismo nacional, parece el uno de mayo. Aquí va a llover olvido pero se sabrá. Esto no va a salir gratis,la sequía que viene será gorda.
ResponderEliminarSaludos estimado Clement.
¿Qué política?
ResponderEliminarLo jodido es el estupor, la cara de tonto que se te va quedando ante la sangría. Vaya, si yo ya había alcanzado la paz agnóstica y el otro día me sorprendí a mí mismo leyendo a Marx, ¡a Marx! Saludos afectuosos para ti, Manuel.
ResponderEliminar"Tal carácter despótico no se altera por el hecho de que en este régimen mundial no pueda señalarse a ninguna persona, a ningún déspota, ya que la dominación burocrática, la dominación a través del anonimato de las oficinas, no es menos despótica porque "nadie" la ejerza. A contrario, es todavía más temible, pues no hay nadie que pueda hablar con este Nadie ni protestar ante él. Pero si entendemos por político un ámbito del mundo en el que los hombres son primariamente activos y dan a los asuntos humanos una durabilidad que de otro modo no tendrían, entonces la esperanza no es en absoluto utópica."
ResponderEliminar(Hannah Arendt, ¿Qué es la política", trad. R. Sala, introd. F. Birulés, Barcelona, Paidós-I.C.E.–U.A.B., 1997, p. 50)
Ya sé, ya sé, Don Kixote, ilusorio y hasta naïve, pero...
Saludos
Gracias, probablemente esas cualidades definen muy bien la naturaleza cruel del mundo en que vivimos.
ResponderEliminarUn saludo
Joder, qué buena la cita, Cadou. Tengo la novela en el Kindle. Entiendo que le ha tocado la hora.
ResponderEliminarUn abrazo,
Ey, Carlos. Creo que el libro te gustará, más allá de su "proletalirismo" –expresión muy ocurrente que acuñó Echevarría, con quien no siempre es necesario estar de acuerdo–.
ResponderEliminarabzo.
Dice uno de mis profes de Gestalt que todos tenemos la capacidad de "awareness", de difícil traducción al castellano (darse cuenta, conciencia). Se me ocurre que este libro es una buena muestra de awareness ahora mismo.
ResponderEliminarDemasiada gente la está perdiendo o nunca la tuvo (la capacidad).
Voy a conseguir ese libro. Me alegra saber que no has alcanzado la paz agnóstica en días tan vergonzantes.
Abrazo.
El libro es una bofetada al sofisticado cinismo de la pijería barcelonesa (en sus diferentes declinaciones cretino-nacionalistas). Está bastante bien. Bueno, entiendo que hay una diferencia entre "darse cuenta" (personalmente, me conformo con esto) y "conciencia" entendida como algo que "se tiene" y que "se pierde", o, peor aún, como algo que hay "que cultivar": sospecho de –e incluso soy hostil a– la expresión "concienciado" (me refiero al uso habitual de la discutible fórmula "es una persona concienciada")
ResponderEliminarabrazo, Raquel.